Una gruesa capa de arena bien compactada cubre seis pirámides que han ocultado por casi más de 3 mil años muchas evidencias de una comunidad indígena. Los seis montículos descubiertos están ubicados en un campo llano que se extiende al costado nororiente de la ciudad de Chalchuapa, en el departamento de Santa Ana; y a escasos700 metrosdel parque arqueológico de Tazumal. El elegante nombre de este sitio arqueológico, se debe al casco de la hacienda que estuvo localizado en donde ahora se encuentra Casa Blanca, este parque cuenta con una extensión territorial de 10 manzanas, las cuales son patrimonio nacional.
Un lugar único en toda Mesoamérica. Joya de Cerén es un sitio precolombino de El Salvador localizado en el departamento de La Libertad que escenifica la vida diaria de los asentamientos indígenas antes de la conquista española el cual fue descubierto accidentalmente en 1976. En los recorridos marcados por las estructuras descubiertas apreciará la cotidianidad de un pueblo maya agricultor que se vio obligado a abandonar sus hogares a causa de una fuerte erupción volcánica en el año 250 y nuevamente fue habitado en el año 400 rindiendo tributo a los gobernadores que habitaron el Sitio San Andrés, a tan
A 80 kilómetros de San Salvador, Tazumal es un sitio singular que destaca las huellas dela civilización indígena que dominó nuestro país antes de la era colonial. Tazumal, un “lugar donde se consumen almas” en lengua nahua-quiché, se sitúa en el corazón del municipio de Chalchuapa. Esta zona está dentro del área arqueológica occidental con una superficie aproximada es de 10 km² y donde también se localizan otros lugares de igual riqueza histórica como Casa Blanca, El Trapiche y zonas aledañas. Fue registrado formalmente en 1940 por el arqueólogo Stanley Boggs, quien tuvo la oportunidad de identificar 13 estructuras. Este
A 32 kilómetros de San Salvador, el sitio arqueológico San Andrés es uno de los vestigios más importantes de la época prehispánica de la región. Según investigaciones científicas esta fue la capital de un señorío maya con supremacía superior a los demás asentamientos que rodeaban el Valle de Zapotitán entre los años 600 y 900 d.C. Además se caracterizaba como un pueblo agrícola debido a la riqueza del suelo. La historia indica que este territorio fue desocupado por una enorme erupción en el año 250 hasta que nuevamente se volvió a poblar en el siglo V. Las investigaciones y excavaciones
Este sitio arqueológico se encuentra a 36 km al norte de la ciudad de San Salvador, ubicado entre la carretera Troncal del Norte y el río Acelhuate, a 4 km del municipio de Aguilares. Cihuatán fue reportado por primera vez en 1927, y en 1929 Antonio E. Sol, llevó a cabo pequeñas excavaciones. Las ruinas fueron reportadas nuevamente por John M. Longyear , primero hacia 1944, sucediéndose en años posteriores una serie de pequeños reconocimientos, pero es hasta en 1985, cuando se realiza una excavación formal, con el trabajo integrado de la Universidad de El Salvador y del Museo Nacional
La primera mención del Sitio arqueológico de Cara Sucia es de finales del siglo XiX cuando el historiador Santiago Barberena hizo transportar una escultura al Museo Nacional David J. Guzmán . En 1967, Stanley Boggs publicó un plano de Cara Sucia cuyas estructuras recientemente habían sido expuestas (y dañada ) al iniciar el cultivo del algodón en esta zona. Con la Reforma agraria en 1980, se dio en Cara Sucia uno de los peores saqueos arqueológicos de El Salvador , durante varios meses (hasta normalizar su administración ) cientos de personas cavaban hoyos en búsqueda de artefactos para
También en el departamento de Ahuachapán. Se observan numerosos montículos, plataformas y terrazas ornadas con muchas esculturas monumentales en piedra, que representan a una especie de individuos obesos (llamados “Los gordinflones”). Hay mucha cerámica vinculada con Chalchuapa y Kaminaljuyú. Probablemente este sitio, por su ubicación entre las montañas, era destino de peregrinaciones para los habitantes de occidente en el Preclásico Tardío. Por su ubicación en el área de las rutas de las flores, Apaneca, es de fácil acceso y se pueden observar estas culturas tanto en el sitio arqueológico como en el desarrollo primeramente en la costa del Golfo de
Quelepa, departamento de San Miguel. Este sitio, cercano a la población del mismo nombre, se encuentra a pocos kilómetros a oeste de San Miguel. Hay evidencia de que desde el Preclásico Tardío fue ocupado por mayaces, se ha encontrado una terraza correspondiente a este periodo, la cual cerraba escondrijos con abundante cerámica. Este último es muy similar a la de occidente de El Salvador y a la de las tierras altas (Kaminajuyú). Uno de los principales vestigios es una monumental pieza en piedra de forma cuadricular, grabada con bajorrelieves en sus cuatro costados, llamada “Altar del jaguar”, por representar cabezas
Ubicado en la colonia San Benito, muy cerca de la conocida Zona Rosa, es un museo que alberga una valiosa colección de piezas arqueológicas desde la era preclásica (1500 a.C.-250 d.C.). También cuenta con reliquias pertenecientes a la época colonial y los diferentes elementos que han constituido la civilización salvadoreña a lo largo de la historia. Conocido también como MUNA, persigue la visión de propiciar el acercamiento y reflexión de los salvadoreños sobre su identidad cultural a través de exposiciones, constantes investigaciones, publicaciones y programas didácticos en los campos de arqueología y antropología que sirven de testimonio de los procesos








